Preparar las maletas

Antes de preparar un viaje a Japón hay que tener en cuenta la época del año, aunque lo extenso de su geografía supone que sea un país con una gran diversidad de climas. En el Sur es cálido subtropical, mientras que en el Norte es ligeramente frío. Además, el monzón del Sudeste en verano y del Noroeste en invierno provoca intensas precipitaciones en las regiones montañosas. Con estos condicionantes se extrae que las mejores temporadas para ir a Japón son primavera y otoño. La primavera es una magnífica oportunidad para ver los cerezos en flor en cualquiera de los extensos y cuidados parques japoneses.

La diferencia horaria de Japón respecto a España es de ocho horas más en invierno y siete en verano. Y para viajar a este destino asiático no se necesita ninguna vacuna en particular. A los españoles que viajan por un periodo máximo de noventa días no se les requiere visado, siempre y cuando el motivo del viaje sea meramente turístico, familiar o de negocios. De este modo, el viajero tiene dos opciones: comprar un billete de avión y hacerse el viaje 'a su aire' o decantarse por cualquier paquete turístico a disposición en la mayoría de agencias de viajes.

El pasaje de avión varía dependiendo de la época del año y de la compañía, pero siendo previsores se pueden encontrar vuelos desde 600 euros. Desde España no existen vuelos directos y las escalas suelen ser París, Londres o Frankfurt, en su mayoría. Una vez comprado el vuelo, es imprescindible pensar en el transporte interno. La recomendación es adquirir desde España un Japan Rail Pass (www.japanrailpass.net ) que sirve para todas las líneas de tren JR, que son la mayoría y cubren prácticamente todas las ciudades japonesas. Se puede optar por bonos de una semana, dos o tres y los precios oscilan entre los 200 y los 450 euros.

Si, en cambio, se opta por un viaje a medida hay agencias que ofertan paquetes básicos de ocho días con guías de habla hispana desde poco más de 2.300 euros y aseguran una completa ruta por las principales ciudades japonesas. La organización territorial de Japón se establece en prefecturas, en total suman 47. Pero hay dos cuya visita se hace imprescindible para el viajero: Tokio y Kioto.

Tokio es la capital de Japón, además de ser su centro económico y cultural. Sus modernos rascacielos conviven con calles llenas de tiendas de lujo, los alrededores del Palacio Imperial y numerosos museos y templos. En Tokio se puede disfrutar de espectáculos tradicionales como el sumo o el teatro kabuki. Desde la capital se accede en tan sólo media hora en tren a centros como Yokohama, con su barrio chino o a Kamakura, donde destaca la estatua del Gran Buda de once metros de altura.

Otro destino muy interesante es Kioto, que fue capital del país a lo largo de un milenio, entre el año 794 y 1868, por lo que atesora el mejor patrimonio histórico japonés. Son numerosos los templos que se pueden visitar en esta ciudad, con sus famosos jardines. Desde Kioto, es oportuno acercarse a Nara y disfrutar de la tranquilidad y paz que ofrece su Parque. Además, al Sur de esta ciudad se encuentra el Camino de Peregrinación de Kumano, hermanado con el popular Camino de Santiago. Los amantes de la tecnología no deben perderse Osaka, considerada una ciudad futurista.

Para los que no dispongan de posibilidades para viajar a este país fascinante a caballo entre la tradición y la modernidad, siempre queda el consuelo de repasar la filmografía que ha retratado Japón, desde el clásico de Kurosawa 'Los siete samurais' hasta películas más actuales como 'Lost in Traslation' o 'Memorias de una geisha'.



Fuente: Hotel Travel
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